
Callejón de Oro
El Callejón de Oro, o Zlatá ulička, es uno de los lugares más encantadores y emblemáticos de Praga. Situado dentro del complejo del Castillo de Praga, esta estrecha calle cautiva a los visitantes con sus pequeñas casas coloridas y su atmósfera de cuento de hadas.
Es un destino imprescindible en cualquier lista de qué ver en Praga, ofreciendo una experiencia única que combina historia, cultura y curiosidades literarias. Si estás planeando tus viajes a Praga, incluir una visita al Callejón de Oro te permitirá sumergirte en el pasado de la ciudad y descubrir uno de sus rincones más singulares.
La casa de Franz Kafka
El Callejón de Oro no solo es conocido por su pintoresca apariencia, sino también porque es donde está la casa de Franz Kafka, uno de los escritores más icónicos de la literatura mundial. En el número 22 del Callejón de Oro, Kafka vivió durante una temporada en 1916. La casa pertenecía a su hermana, Ottla, y fue allí donde Kafka encontró la tranquilidad necesaria para trabajar en algunas de sus obras.
Aunque es pequeña y sencilla, tiene un significado especial para los amantes de la literatura que visitan este lugar. En su interior, los visitantes pueden encontrar una librería dedicada a la obra de Kafka, donde se exponen ediciones especiales y traducciones de sus libros. Este rincón del callejón se ha convertido en un lugar de peregrinación para quienes desean conectar con el legado de este autor checo.
Visitar esta casa es una de las mejores actividades en Praga para los entusiastas de la literatura, y un recordatorio de la influencia de este emblemático autor en la cultura de la ciudad.

Su historia
El Callejón de Oro tiene sus orígenes en el siglo XVI. Esta calle estrecha y pintoresca fue construida como parte de las fortificaciones del Castillo de Praga, sirviendo como espacio para albergar a los arqueros de esta estructura. Las estructuras fueron diseñadas como pequeñas viviendas funcionales adosadas a las murallas, con el propósito de garantizar que los guardias estuvieran cerca de sus puestos defensivos en todo momento.
A lo largo del tiempo, el Callejón de Oro se transformó en un área residencial para diferentes gremios y grupos sociales. En el siglo XVII, se convirtió en el hogar de orfebres, de los cuales deriva su nombre. Estos artesanos establecieron sus talleres allí, creando joyas y objetos de valor que abastecían tanto a la nobleza como a los habitantes más ricos de Praga. Durante este periodo, este lugar comenzó a adquirir reputación como un foco de creatividad y trabajo artesanal.
Tiempo después, dejó de ser exclusivo para orfebres y comenzó a atraer a una población más diversa. Se instalaron comerciantes, artesanos y residentes humildes, que adaptaron las casas a sus necesidades. A pesar de su modesta apariencia, las casas del callejón se convirtieron en un espacio lleno de vida cotidiana, donde la historia de la capital se desarrollaba en cada rincón.
En la actualidad, las casas han dejado de ser hogares y se han convertido en pequeñas exposiciones y tiendas que muestran cómo vivían sus habitantes en diferentes épocas. Este rincón de Praga, con su rica historia y encanto inigualable, sigue siendo un lugar que captura la imaginación de quienes lo visitan.
¿Qué debes saber para visitarlo?
El Callejón de Oro no está aislado; su ubicación dentro del Castillo de Praga lo rodea de una gran cantidad de atracciones y puntos de interés que enriquecen tu visita. Hay distintos circuitos por Praga que incluyen la visita a otros atractivos turísticos. Los precios varían dependiendo de cuál escojas, pero rondan lo equivalente a 10€ para adultos y unos 5€ aproximadamente para mayores de 65 y estudiantes. La entrada es gratis para los más pequeños, por lo que es ideal si viajas en familia.
Gracias a su buena ubicación, desplazarte al castillo es fácil con el eficiente sistema de transporte público de Praga. Para llegar, puedes tomar el tranvía 22 y bajar en la parada "Pražský hrad", desde donde tendrás un breve paseo hasta la entrada del castillo. Otra opción es caminar desde el puente de Carlos, disfrutando de las vistas del barrio de Malá Strana mientras subes hacia el castillo. También puedes llegar en metro, utilizando la línea A y bajando en la estación "Malostranská", seguida de una caminata cuesta arriba.
Por otro lado, el horario de visitas depende según la época del año en la que hagas tu viaje a Praga. Desde abril a octubre, puedes visitarlo todos los días de 9:00 a 17:00 horas. Mientras que de noviembre a marzo, todos los días de 9:00 a 16:00 horas. Fuera de estos horarios, el acceso al callejón es gratuito, pero las casas y exposiciones interiores permanecen cerradas.
Dentro del callejón, hay diferentes partes que no puedes perderte. En primer lugar, como ya hemos mencionado, en el número 22 se encuentra la que fue la casa del famoso escritor Franz Kafka, actualmente convertida en un museo de toda su obra. Por otro lado, varias casas presentan exhibiciones que recrean la vida de los antiguos residentes del callejón; una experiencia que te teletransporta a hace varios siglos. Por último, se encuentra la Torre Daliborka, una antigua torre de defensa que también funcionó como prisión.
¿Qué puedes ver cerca?
Aparte de esta emblemática calle, hay más puntos que no puedes perderte en tus viajes a Praga. Una vez que explores sus coloridas casas, puedes continuar tu recorrido por la majestuosa Catedral de San Vito, uno de los hitos arquitectónicos más impresionantes de Europa. Su fachada gótica y sus hermosos vitrales dejan sin palabras a los visitantes, mientras que la posibilidad de subir a su torre ofrece vistas espectaculares de la ciudad.
Cerca del callejón también se encuentra la Basílica de San Jorge, un ejemplo de arquitectura románica que contrasta con el estilo gótico de la catedral. Este lugar es ideal para conocer más sobre la historia religiosa de Praga y disfrutar de un espacio más tranquilo dentro del complejo del castillo.
Otro punto destacado es el Antiguo Palacio Real, que ofrece una visión del poder político de la monarquía checa y alberga una exposición sobre la historia del castillo. Desde aquí, puedes disfrutar de vistas al Jardín Sur, un espacio perfecto para relajarte y tomar fotografías.
Si decides salir del castillo tras tu visita, te recomendamos caminar hacia el pintoresco barrio de Malá Strana. Este encantador distrito es ideal para perderte entre sus calles empedradas, descubrir pequeños cafés y visitar lugares icónicos como la Iglesia de San Nicolás y el Muro de John Lennon.

Nuestras recomendaciones para tu visita
Para que tu visita vaya lo mejor posible, aquí tienes algunas recomendaciones para viajar a Praga. En primer lugar, ten en cuenta la época del año en la que vas a viajar. Sobre todo si vas en los meses más fríos, llévate mucha ropa de abrigo. La capital checa suele tener temperaturas bajas durante los meses de invierno, por lo que debes ir bien preparado.
Por otra parte, en nuestra página de hoteles en Praga, podrás escoger entre las diferentes opciones que más se adapten. No te preocupes por la ubicación, pues como ya hemos indicado, el transporte es una buena opción para moverte por todos los puntos de interés turístico, por lo que no perderás mucho tiempo desplazándote.
Por último, lleva calzado cómodo. Muchas de las calles son antiguas y conservan el suelo empedrado. Si quieres hacer cómoda tu experiencia, guárdate este consejo. Además, como sabes la moneda es diferente al euro. Allí tienes diferentes lugares donde podrás cambiar tu dinero o utilizar tarjetas de crédito.
Con estas anotaciones, ya estás más que preparado para conocer este increíble destino que es Praga, y más concretamente su mágico callejón.