Templo de Abu Simbel, Egipto.

Abu Simbel

Abu Simbel es una parada obligatoria en cualquier viaje a Egipto. Este majestuoso monumento, catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se encuentra a aproximadamente 300 kilómetros de distancia de Asuán, cerca de la frontera de Sudán. Concretamente, esta zona arqueológica está en Nubia, una región al sur de Egipto, en la ribera occidental del lago Nasser. Aparte de las majestuosas pirámides de Guiza y la esfinge, el Valle de los Reyes, el Valle de las Reinas, el Templo de Karnak o el Templo de Lúxor, este es también uno de los lugares turísticos más asombrosos de Egipto. A pesar de que fue construido durante el reinado del faraón Ramsés II, en 1968 tuvo que ser trasladado cuidadosamente, piedra por piedra, a una colina cercana. ¿La razón? Evitar que quedara sumergido bajo las aguas del lago Nasser debido a la construcción de la presa de Asuán.

Por lo que si vas a visitar Egipto, no dudes en añadir este precioso templo en tu visita a Egipto ya que es parada obligatoria. En nuestra guía gratuita de viajes de Egipto, te contamos paso a paso qué debes visitar y qué debes hacer en la tierra de los faraones.

Fachada principal del Templo de Abu Simbel
Fachada principal del Templo de Abu Simbel

Historia de Abu Simbel

Ramsés II, quien ostentó el poder durante un impresionante período de 66 años, es conocido tanto como el monarca guerrero como el monarca constructor en la historia egipcia. Además de mejorar y, en ocasiones, tomar el crédito por las obras de sus predecesores, Ramsés II es recordado por erigir una cantidad significativa de templos, posiblemente los más deslumbrantes de todos. El ejemplo más destacado de su legado arquitectónico es, indudablemente, el Templo de Abu Simbel.

La construcción de este monumental templo, que abarcó aproximadamente 20 años, se inició en el año 1284 a.C. con el propósito de conmemorar la supuesta victoria de Ramsés en la batalla de Kadesh contra los hititas. Los historiadores, sin embargo, sostienen que este conflicto terminó en un empate, ya que ambas partes sufrieron grandes bajas en sus ejércitos y no se logró la conquista de la ciudad. No obstante, es plausible que Ramsés II haya querido demostrar su poder militar frente a los enemigos del sur de su imperio. En la actualidad, aún podemos admirar un impresionante relieve que representa esta batalla en la sala hipóstila del Gran Templo.

Abu Simbel, ubicado en una colina rocosa, está consagrado al culto de tres de las principales deidades del Antiguo Egipto: Amón, Ra y Ptah, así como al propio Ramsés. Su imponente fachada, tiene una altura de 33 metros y se extiende a lo largo de 38 metros, junto con todo el templo. Hacer una excursión a Abu Simbel es una experiencia que deslumbra tanto por su ubicación junto al lago Nasser, como por la belleza de su arquitectura tanto en el exterior como en el interior.

¿Qué ver y qué visitar en Abu Simbel?

Principalmente en este lugar hay dos templos: el mayor dedicado a las deidades Ra, Ptah y Amón y el templo menor que está dedicado a Nefertari.

El gran templo, construido durante el reinado de Ramsés II, es ampliamente reconocido como una de las joyas arquitectónicas más hermosas de su época y destaca por su singular majestuosidad. Su fachada impresionante alcanza una imponente altura de 33 metros y está protegida por 4 imponentes estatuas sedentes. Estas colosales esculturas representan a Ramsés II en una postura de asiento y tienen una impresionante estatura de 20 metros cada una.

El menor, el Templo de Nefertari, se encuentra al norte del templo mayor. En la entrada de este se pueden admirar seis estatuas, cuatro de ellas representan a Ramsés II y las otras dos a su esposa Nefertari. Un detalle notable es que todas las estatuas tienen la misma altura, lo cual es inusual ya que comúnmente la imagen del faraón solía ser de mayor tamaño.

Detalle de la fachada del Templo de Nefertari en Abu Simbel
Detalle de la fachada del Templo de Nefertari en Abu Simbel

¿Por qué falta una estatua en Abu Simbel?

Como anteriormente hemos citado, en el gran templo, hay cuatro estatuas de las cuales una de ellas está derrumbada. Esto no ha sido ocasionado por daños en el traslado, sino que fue originado por un gran terremoto que derrumbó parte de esta dejando solo el cuerpo.

Descubrimiento Abu Simbel

Después de haber permanecido sepultado bajo las arenas del desierto durante siglos, el templo fue redescubierto en 1813 por un explorador suizo. Sin embargo, cuando se planificó la construcción de la presa de Asuán, se temió que Abu Simbel quedara sumergido bajo las aguas del río Nilo. Como resultado, en 1964 se emprendió una de las hazañas más impresionantes de la ingeniería arqueológica de todos los tiempos, moviendo el templo pieza por pieza para reubicarlo a tan solo 200 metros de su posición original. Como curiosidad, hay vídeos que muestran el traslado de Abu Simbel, un trabajo muy tedioso.

Hoy en día, miles de personas eligen incluir una visita a Abu Simbel en su recorrido por la tierra de los faraones.

Espectáculo nocturno de Abu Simbel

El espectáculo nocturno en Abu Simbel es considerado como el más impresionante de todo Egipto. Durante aproximadamente 30 minutos se llevan a cabo proyecciones cautivadoras en los dos templos narrando la historia de una manera sumamente dinámica. Aunque el audio se ofrece en inglés los visitantes pueden obtener audioguías gratuitas en español y en diversos idiomas adicionales. Además, los templos permanecen iluminados durante un tiempo adicional, permitiendo a los visitantes tomar fotografías para capturar la belleza del momento.

Templo de Amada

El Templo de Amada, el más antiguo de Nubia, fue erigido por Thutmosis III en el siglo XV a.C. Aunque su interior no es especialmente amplio, cuenta con una sala hipóstila que conduce a capillas dedicadas a Amun-Re y Re-Harakhty, dioses del sol. A pesar de su tamaño modesto en comparación con otros templos, sus paredes están adornadas con relieves y escrituras que narran victoriosas historias de la época. Estos relieves se encuentran en un excelente estado de conservación debido a que estuvieron cubiertos y protegidos por el yeso que los recubría. Al igual que otros templos, el Templo de Amada fue desmontado y trasladado a una ubicación más elevada y distante para prevenir su desaparición debido a las inundaciones provocadas por la construcción de la presa de Asuán en el lago Nasser.

Interior del Templo de Abu Simbel
Interior del Templo de Abu Simbel

¿Por qué debes visitar el Templo de Abu Simbel?

El Templo de Abu Simbel en Egipto destaca por su impresionante historia y arquitectura que reflejan el esplendor del Antiguo Egipto. Este monumento único presenta gigantescas estatuas de Ramsés II y un interior decorado con jeroglíficos y esculturas. Además, la reubicación del templo es un logro de ingeniería asombroso. Su significado cultural, su belleza natural y su estatus como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO lo convierten en un destino imperdible para los amantes de la historia y la cultura.

Como has podido observar, Abu Simbel es una de las zonas que no puede faltar en tú viaje a Egipto. Además de esta singular zona puedes visitar las ciudades de Lúxor y Asuán ya que se encuentran muy cerca del templo y suelen estar incluidas en todos los cruceros por el Nilo, por lo que puedes completar aún más tu estancia en Egipto, la tierra de los faraones.

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